La Argentina es el país con la mayor carga impositiva sobre el sector formal entre 30 economías analizadas, de acuerdo con un informe elaborado por el Departamento de Política Tributaria de la Unión Industrial Argentina (UIA). El estudio determinó que las empresas que cumplen con todas sus obligaciones tributarias enfrentan una presión fiscal del 56%, seis puntos porcentuales más que en el relevamiento realizado en 2023.
El trabajo comparó ocho de los principales tributos aplicados en los países del G20, Sudamérica, además de España, Países Bajos y Suiza, que en conjunto representan el 81% del Producto Bruto Interno (PBI) mundial. Si bien la Argentina ocupa el puesto 12 cuando se mide la presión tributaria total en relación con el PBI, asciende al primer lugar al considerar únicamente la carga que soporta el sector formal de la economía.
Según la UIA, esta situación responde principalmente al elevado nivel de informalidad, que concentra el peso de los impuestos sobre quienes cumplen con sus obligaciones fiscales, y al creciente impacto de los tributos provinciales y las tasas municipales sobre la actividad productiva. En ese contexto, el presidente de la entidad, Martín Rappallini, volvió a reclamar un «pacto fiscal federal industrial» para mejorar la competitividad del sector.
El informe también destaca que la industria tiene un fuerte peso en la economía argentina: representa el 18% del PBI, aporta el 28% de la recaudación tributaria y genera el 40% de lo recaudado por el Impuesto a las Ganancias.
En el detalle de los impuestos, la Argentina ocupa el segundo lugar en carga efectiva sobre las Ganancias de las sociedades, con una presión del 39,5%, producto de la combinación de una alícuota corporativa del 35% y un impuesto del 7% sobre los dividendos. Además, se ubica en el cuarto puesto en materia de IVA y lidera el ranking en impuestos como Débitos y Créditos, Derechos de Exportación, Ingresos Brutos, Impuesto de Sellos, Patrimonio y tasas municipales.
La entidad industrial advirtió que uno de los principales problemas radica en los impuestos provinciales y municipales. En particular, cuestionó el funcionamiento del impuesto sobre los Ingresos Brutos por su efecto «en cascada» sobre toda la cadena de producción y por la acumulación de saldos a favor de difícil recuperación. También señaló que las tasas municipales suelen gravar la misma base imponible, incrementando aún más el costo de producir en el país.
Asimismo, la UIA sostuvo que las empresas enfrentan dificultades para recuperar créditos fiscales y saldos técnicos de IVA, especialmente aquellos vinculados a las exportaciones, lo que inmoviliza capital de trabajo y afecta la competitividad de las firmas argentinas.
