Las ventas minoristas de las pequeñas y medianas empresas volvieron a mostrar señales de debilidad en febrero. De acuerdo con el último informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), el sector registró una caída interanual del 5,6% en términos reales, acumulando así un retroceso del 5,2% en lo que va del año.
El dato resulta significativo porque febrero suele tener un impulso estacional por el inicio del ciclo lectivo y los feriados de Carnaval, dos factores que tradicionalmente dinamizan el consumo. Sin embargo, el movimiento comercial no alcanzó para revertir la tendencia negativa.
Rubros más afectados
El relevamiento muestra que seis de los siete sectores analizados registraron bajas en comparación con el mismo mes del año pasado.
Entre los rubros con mayor caída se destacan:
- Bazar, decoración y muebles: -14,4%
- Perfumería: -10,7%
- Alimentos y bebidas: -8,7%
- Textil e indumentaria: -7,4%
La única excepción fue el sector farmacia, que mostró un leve crecimiento del 0,3% interanual.
El consumo se concentra en lo esencial
Según el informe, el comportamiento de los consumidores evidencia un cambio claro: las familias priorizan gastos esenciales y reducen compras de otros productos.
En alimentos, por ejemplo, el aumento de precios en carnes y lácteos llevó a los consumidores a comprar menos cantidad o elegir productos más económicos, mientras que en otros rubros el gasto se desplazó hacia la canasta escolar, limitando la compra de artículos para el hogar o indumentaria.
Menos público y tickets más bajos
Los comerciantes también reportaron menor circulación de clientes en los locales y una caída del ticket promedio, lo que refleja un consumo más restringido.
En muchos casos, las ventas se sostienen gracias a promociones bancarias, descuentos y financiamiento con tarjetas, mientras que el efectivo pierde presencia ante la falta de liquidez en los hogares.
Expectativas moderadas
En este contexto, el panorama hacia adelante es cauteloso. Casi la mitad de los comerciantes espera que la situación se mantenga igual durante el próximo año, mientras que más de la mitad considera que el actual contexto económico no es favorable para realizar inversiones.
El informe refleja así un escenario donde ni los eventos estacionales que suelen impulsar el consumo lograron revertir la caída del comercio minorista, que continúa condicionado por la pérdida de poder adquisitivo y el aumento de los costos operativos.


