Un equipo interdisciplinario de médicos del Hospital Pablo Soria logró una intervención inédita en Jujuy con la realización de una compleja reconstrucción total de mandíbula mediante una técnica microquirúrgica avanzada, utilizando hueso peroné extraído de la pierna del propio paciente.
La operación de alta complejidad, catalogada como un hito para la medicina provincial, se llevó a cabo el viernes 2 de enero y demandó casi 16 horas de trabajo en quirófano para recuperar la funcionalidad y la calidad de vida de un joven de 24 años, residente en Perico, diagnosticado con un tumor gigante en la mandíbula. Actualmente, el paciente continúa con un abordaje interdisciplinario, acompañado por su familia, y se encuentra en proceso de rehabilitación ambulatoria con apoyo de fonoaudiología y nutrición.
Según explicó el médico especialista en Cirugía Oncológica de Cabeza y Cuello del servicio del Hospital Pablo Soria, el paciente presentaba serias complicaciones funcionales y estéticas: dificultades para masticar y una deformación significativa de la arcada dentaria. Para enfrentar este desafío, los profesionales realizaron una resección completa del hueso mandibular afectado, que fue reemplazado por un segmento de hueso peroné obtenido de la pierna del propio paciente.
La planificación previa fue clave para el éxito de la intervención. Se emplearon herramientas tecnológicas de última generación, incluyendo planificación quirúrgica en 3D desarrollada por un servicio de ingeniería biomédica de Córdoba, junto con estudios tomográficos que permitieron confeccionar moldes y guías personalizadas. Esto aseguró una cirugía con el más alto nivel de precisión y seguridad.
Durante el procedimiento, los segmentos de hueso peroné fueron fijados mediante una placa de titanio. Para garantizar la correcta cicatrización y la viabilidad del injerto, se realizó la anastomosis microquirúrgica de la arteria y la vena del peroné con vasos sanguíneos del cuello, utilizando un microscopio quirúrgico de alta magnificación para asegurar la correcta unión vascular.
El equipo que participó de esta cirugía histórica estuvo integrado por los médicos Guillermo Loza, Eduardo Huertas y Enrique Armella del Servicio de Cirugía de Cabeza y Cuello del Hospital Pablo Soria, con la colaboración del Dr. Lucas Mazars, cirujano plástico y reconstructivo proveniente de Buenos Aires. Además, participaron activamente profesionales de la Residencia de Cirugía General, anestesiología, instrumentación quirúrgica, terapia intensiva y enfermería.
