En medio del conflicto salarial que atraviesa la provincia por el reclamo de un sector de la Policía, docentes de distintas escuelas de Jujuy realizaron este martes un “cartelazo” en los establecimientos educativos para exigir una recomposición salarial.
La medida fue impulsada por el Centro de Docentes de Enseñanza Media y Superior (CEDEMS), cuya conducción es combativa, que reclama que ningún salario docente inicial esté por debajo de los $1.400.000, cifra que el gremio considera un piso mínimo para comenzar a discutir mejoras salariales frente al aumento del costo de vida.
Las manifestaciones consistieron en la exhibición de carteles dentro de los establecimientos educativos, con consignas vinculadas al deterioro salarial de los trabajadores de la educación y la necesidad de una recomposición urgente.
Paro y movilización
El cartelazo funcionó además como antesala del paro docente convocado para mañana, jornada en la que el gremio prevé realizar distintas actividades de protesta.
Durante la mañana está prevista una movilización para reclamar el abono docente, mientras que por la tarde se realizará una marcha de antorchas, con convocatoria abierta a otros sectores del empleo público provincial.
Desde el gremio plantean que la recomposición salarial no debe limitarse a un solo sector del Estado. En ese marco, señalaron que si se analiza un aumento cercano al 30% para la policía, también deberían contemplarse mejoras similares para docentes, trabajadores de la salud y municipales.
El contexto político y sindical
La protesta docente se da en un contexto particularmente sensible para la provincia, marcado por el reclamo salarial que protagoniza un sector de la Policía de Jujuy y las negociaciones abiertas con el gobierno provincial.
En ese escenario, los sectores gremiales más combativos del ámbito estatal buscan ampliar el alcance del conflicto y convocar a una movilización masiva durante la jornada de protesta prevista para mañana.
Distintos actores del escenario político interpretan que parte del sindicalismo intenta capitalizar el malestar generado por la situación policial, con la intención de sumar reclamos sectoriales y aumentar la presión sobre el gobierno provincial.
