El gendarme argentino Nahuel Gallo recuperó su libertad este domingo luego de permanecer más de 14 meses detenido en Venezuela, en un caso que generó fuerte tensión diplomática y reclamos internacionales por su liberación.
La noticia fue confirmada por su esposa, María Alexandra Gómez, quien comunicó que el efectivo argentino fue liberado del penal militar El Rodeo I, donde permanecía detenido desde diciembre de 2024. Según trascendió, Gallo abandonó la prisión tras 448 días de reclusión y comenzó el proceso para su regreso al país.
Gallo había sido arrestado cuando ingresó a Venezuela desde Colombia para visitar a su familia y desde entonces su situación fue denunciada por el Gobierno argentino y distintos organismos internacionales como una detención arbitraria.
El rol de la AFA: “El fútbol, un puente humanitario”
Aparentemente en un operativo conjunto entre las asociaciones de fútbol de Argentina y Venezuela lograron que Gallo pudiera viajar en un avión donde iban a Venezuela 2 dirigentes de AFA, hacia la Argentina.
Tras confirmarse la liberación, la Asociación del Fútbol Argentino difundió un comunicado oficial titulado “El fútbol, un puente humanitario”, en el que destacó el rol del deporte en la resolución del conflicto.
La entidad expresó su agradecimiento a las autoridades venezolanas por la disposición para resolver la situación y sostuvo que el fútbol puede funcionar como un canal de diálogo entre países. En el texto, la AFA señaló que la gestión demostró que “el deporte también puede ser un puente efectivo para el entendimiento y la cooperación para una acción humanitaria”.
Además, el organismo reconoció el trabajo de la Federación Venezolana de Fútbol, que facilitó contactos que permitieron avanzar en el acercamiento que culminó con la liberación del gendarme argentino.
Un caso con impacto político y diplomático
La detención de Nahuel Gallo había generado reclamos permanentes del Estado argentino, organizaciones internacionales y familiares del efectivo, que denunciaban falta de garantías judiciales y prolongada incomunicación.
En los últimos días habían crecido las expectativas tras el primer contacto telefónico del gendarme con su familia luego de más de 445 días sin comunicación directa, lo que fue interpretado como una señal previa a su excarcelación.
Con la confirmación de su liberación, se espera ahora el operativo diplomático y logístico para concretar su regreso a la Argentina, cerrando uno de los episodios internacionales más sensibles de los últimos meses.
