El gobierno argentino anunció este lunes la eliminación temporal de las retenciones a las exportaciones de todos los granos, medida que estará vigente hasta el 31 de octubre o hasta que se registren ventas por un monto total de 7.000 millones de dólares, lo que ocurra primero.
Esta decisión, comunicada por el vocero presidencial Manuel Adorni, busca aumentar la oferta de dólares en el mercado y fortalecer las reservas del Banco Central, que ha estado enfrentando una alta presión cambiaria en las últimas semanas.
La medida abarca cultivos como soja, maíz, trigo y girasol, entre otros, y exime a productores y exportadores del pago de derechos de exportación durante este periodo. Para acceder al beneficio, los exportadores deben liquidar al menos el 90 % de las divisas obtenidas en un plazo máximo de tres días hábiles desde la declaración de venta al exterior.
Esta disposición apunta a acelerar la liquidación de dólares provenientes del sector agrícola, fundamental para estabilizar la economía en un contexto de volatilidad cambiaria.
El anuncio generó diversas reacciones dentro del sector agropecuario. Mientras que dirigentes como Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara de la Industria Aceitera y Centro Exportador de Cereales (CIARA-CEC), y Carlos Castagnani, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA),valoraron la medida como un incentivo para estimular la producción, la inversión y el empleo en el interior del país, otros referentes, como Andrea Sarnari de la Federación Agraria Argentina, cuestionaron su carácter transitorio y señalaron que no beneficia a pequeños y medianos productores que ya vendieron su cosecha y necesitan previsibilidad para la próxima temporada.
Esta reducción temporal de retenciones se enmarca en una estrategia del gobierno de Javier Milei para contrarrestar lo que denomina la «vieja política», acusada de sabotear la gestión oficial y afectar a los ciudadanos. La apuesta oficial es que el campo acelere la venta de granos al exterior, lo que se traduciría en un incremento del ingreso de divisas, aportando estabilidad a la economía y a las variables cambiarias en un año electoral marcado por alta volatilidad.
