La crisis provocada por el intenso viento Norte que azotó a Jujuy durante las últimas 72 horas derivó en un creciente malestar por los cortes de luz que se registraron. Vecinos de distintos barrios de San Salvador de Jujuy salieron a manifestarse en las calles e incluso realizaron protestas sobre la Ruta Nacional Nº 9, en reclamo por la falta de energía eléctrica que, en numerosos sectores, persiste desde hace 48 horas.
En Barrio Norte los vecinos mantienen la protesta mientras la policía intenta desactivar la manifestación, lo que genera más indignación a los ciudadanos que exigen la restitución del servicio.
Los cortes del suministro se originaron por la caída de cables, postes y la rotura de transformadores como consecuencia de las fuertes ráfagas de viento. Más de 60.000 usuarios resultaron afectados por la contingencia. Sin embargo, pese a los sucesivos comunicados emitidos por la empresa distribuidora, miles de hogares continúan sin servicio.
La falta de electricidad no solo afecta la vida cotidiana de las familias, sino también la conservación de alimentos, la provisión de agua en algunos sectores, el funcionamiento de comercios y el normal desarrollo de distintas actividades.
Frente a la magnitud de la emergencia, el Gobierno de Jujuy conformó un Comité de Emergencia para coordinar las acciones de asistencia y seguimiento de la situación. Además, el gobernador Carlos Sadir exigió públicamente a EJESA que mantenga operativas sus cuadrillas durante toda la noche y destine todos los recursos necesarios para acelerar la normalización del servicio.
Mientras tanto, las críticas también alcanzan a la Superintendencia de Servicios Públicos y Otras Concesiones (SUSEPU), organismo encargado del control de la concesión del servicio eléctrico. Hasta el momento, el ente no se pronunció públicamente sobre los cuestionamientos relacionados con la falta de cuadrillas y operarios que se necesitan ante la magnitud de la situación. Es decir, la falta de inversión en maquinaria y recursos humanos.
El descontento de los usuarios se profundizó además porque, en medio de la crisis, comenzaron a llegar a cientos de hogares jujeños las facturas correspondientes al período 8, con vencimiento en septiembre, que reflejan incrementos en el costo del servicio. La coincidencia entre los aumentos tarifarios y los prolongados cortes de energía generó un fuerte rechazo entre los usuarios, quienes reclaman respuestas concretas y una pronta restitución del suministro.
Con protestas que se multiplican en distintos puntos de la capital, la presión sobre la empresa distribuidora crece con el paso de las horas, mientras miles de familias continúan esperando recuperar un servicio esencial.
