El presidente Alberto Fernández rechazó este miércoles que fuera a dictar indultos para evitar que los condenados por corrupción sean liberados, tal como se reclamó desde sectores del kirchnerismo.
“Si quieren indultar a los procesados, eso es una amnistía y depende del Congreso, no depende de mí”, aseguró el jefe de Estado en una extensa entrevista con el periodista Ernesto Tenembaum.
Al ser consultado sobre la posibilidad de concederle un indulto a ex funcionarios que están condenados por delitos de corrupción -como por ejemplo Amado Boudou-, el mandatario contestó: “Yo a la palabra le asigno un valor central y yo hice campaña diciendo que los jubilados no iban a pagar más los remedios y lo cumplí, prometí la ley de interrupción voluntaria del embarazo y lo cumplí, y dije que no iba a dictar indultos y lo voy a cumplir”.
“El indulto para mí es una rémora monárquica que quedó en la Constitución. Era un derecho que tenían los reyes de perdonar a quien había sido condenado y en esos términos se transfirió a la Constitución, que impone algunas limitaciones. El Presidente puede indultar a los que han sido condenados, por lo tal no borra la condena. Si quieren indultar gente que está procesada, no existe ese instituto, eso es una amnistía y depende del Congreso, no depende de mí. Para que haya indulto, tiene que haber alguien condenado”, desarrolló.
En esa línea, Fernández volvió a criticar el rol de la Justicia durante la administración de Cambiemos porque los procesos “están colmados de irregularidades”. “Y yo lo que pido es que la Justicia revise lo que pasó en estos cuatro años porque hay cosas que no están bien”, completó.
Amado Boudou, Luis D’Elía, Julio López, Guillermo Moreno, Ricardo Jaime y Milagro Sala son algunos de los dirigentes que ya tienen condenas judiciales por diferentes delitos. Otros ex funcionarios como Julio De Vido y la propia vicepresidenta Cristina Kirchner se encuentran procesados y podrían ser objeto de una amnistía en los términos que plantea el titular del Poder Ejecutivo.
El pedido de indulto
El exjuez de la Corte Suprema, Eugenio Zaffaroni, se había sumado a la embestida que lleva adelante el kirchnerismo contra la Corte Suprema, luego de que el tribunal confirmara la condena a Amado Boudou por quedarse con las acciones de la imprenta de billetes, Ciccone Calcográfica.
En ese contexto, Zaffaroni mostró a favor de indultar a los condenados por delitos de corrupción, a quienes definió como «presos políticos». «La figura que hoy existe es el indulto. Sin el indulto van a seguir los presos políticos. El indulto es un acto de Gobierno que existe en todas las constituciones», sostuvo.
Pero la idea del indulto abrió una grieta en el cristinismo. El senador Oscar Parrilli, de máxima confianza de Cristina Kirchner, criticó la idea de Zaffaroni. «Indultar es reconocer que Boudou fue bien condenado y esta es una condena absolutamente irregular», argumentó. «El fallo de Boudou tiene que ser revisado», insistió Parrilli en declaraciones radiales.
En la misma línea que Parrilli, Fernández argumentó ayer que «para que haya indultos tiene que haber alguien condenado». «El indulto es un perdón, y cuando la Justicia actúa, no tengo por qué indultar. Yo le pido a la Justicia que revise lo que pasó en estos cuatro años porque hay cosas que no están bien», insistió, en el marco de la presión kirchnerista por frenar las causas de corrupción.
Las afirmaciones de Parrilli y Zaffaroni forman parte de la presión kirchnerista contra la Corte Suprema, que incluyeron la idea de crear un tribunal superior que le quite facultades.
Desde la oposición, la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, enfrentó la embestida judicial. Carrió, junto al presidente del partido, Maximiliano Ferraro y el titular del bloque de diputados nacionales, Juan Manuel López, afirmaron hoy que «las declaraciones del exjuez Eugenio Zaffaroni, en reclamo del indulto presidencial para delitos de corrupción, y de Aníbal Fernández, en las que pide limitar el control de constitucionalidad, representan un nuevo ataque al orden constitucional».
FUENTE: La Nación/Infobae
