La Selección Argentina regresó al país luego de obtener el subcampeonato del mundo y fue recibida por cientos de hinchas que acompañaron el recorrido del micro desde el aeropuerto hasta el predio de la AFA. Lejos de los reproches, el equipo volvió a sentir el cariño de un pueblo que reconoció el enorme esfuerzo realizado y el logro de haber alcanzado, por segunda Copa del Mundo consecutiva, la final del torneo más importante del fútbol.
Aunque el dolor por no haber podido levantar nuevamente el trofeo sigue presente, los principales referentes del plantel compartieron sentidos mensajes en sus redes sociales, en los que expresaron tristeza por el resultado, pero también orgullo por el camino recorrido y un profundo agradecimiento a los argentinos.
Uno de los más emotivos fue Rodrigo De Paul, quien aseguró que el mayor dolor es no haber podido «llevar otra vez la Copa del Mundo» al país. Sin embargo, destacó que con el paso de las horas comprendió que el vínculo entre la gente y este plantel trasciende cualquier resultado deportivo.
«El dolor más grande es porque no pudimos llevar otra vez la copa del mundo a nuestro país, porque si hay alguien que merecía volver a vivir esa sensación, eran ustedes», escribió el mediocampista.
En el mismo mensaje sostuvo que la identificación de los hinchas con este grupo «va más allá del trofeo» y cuestionó a quienes durante el Mundial intentaron instalar polémicas y teorías para desacreditar el recorrido del seleccionado.
«Hoy más que nunca estoy orgulloso de ser argentino», concluyó.
Enzo Fernández también apeló a la emoción para reflexionar sobre lo vivido. El volante destacó que con el paso del tiempo se comprende que existen logros que superan el resultado de un partido.
«Cuando pasa el tiempo, entendés que hay algo mucho más grande que un resultado», escribió.
Además, remarcó que este grupo dejó una enseñanza sobre el verdadero significado de competir: entregar todo por la camiseta, defender los colores con orgullo, humildad y compromiso, y nunca bajar los brazos. También agradeció el acompañamiento incondicional de los argentinos durante toda la Copa del Mundo.
Lautaro Martínez, por su parte, lamentó no haber podido ayudar al equipo dentro del campo de juego en la final, pero valoró el esfuerzo colectivo que permitió volver a disputar el partido decisivo del Mundial.
«Lo intentamos, por segundo Mundial consecutivo llegamos a una final del mundo; esta vez no se nos dio», expresó el delantero.
El goleador también dedicó unas palabras a los miles de hinchas que recorrieron kilómetros para acompañar al seleccionado y a quienes alentaron desde cada rincón del país.
El capitán Lionel Messi publicó un mensaje cargado de emoción, en el que reconoció que la derrota dejará una herida difícil de cerrar, aunque pidió poner en valor todo lo conseguido por este plantel.
«El dolor es muy grande y va a costar que cierre esta herida», comenzó escribiendo.
Messi destacó los partidos que el equipo logró revertir con entrega y carácter, el respaldo permanente de los argentinos y el hecho de haber alcanzado nuevamente una final del mundo.
«Este grupo llegó a dos finales consecutivas de la Copa del Mundo», recordó, antes de agradecer el apoyo recibido durante todo el torneo y felicitar a España por la obtención del título.
El regreso del plantel encontró el mismo sentimiento que acompañó a la Selección durante toda la competencia: orgullo. Miles de argentinos volvieron a demostrar que el reconocimiento no depende únicamente de una copa levantada, sino de la entrega, el compromiso y la identidad que este grupo construyó a lo largo de los últimos años.
La derrota en la final dejó una profunda tristeza, pero no opacó una campaña que volvió a ubicar a la Argentina entre las mejores selecciones del planeta. El recibimiento al equipo y las innumerables muestras de afecto en todo el país reflejaron que, para millones de argentinos, estos jugadores ya forman parte de una generación inolvidable.
Porque las finales también se ganan llegando a ellas. Y esta Selección volvió a demostrar que, más allá del resultado, logró algo aún más difícil: representar a un país entero con dignidad, compromiso y un sentido de pertenencia que quedará para siempre en la memoria colectiva.
