Javier Milei pronunció un discurso de 19 minutos ante la Asamblea General de las Naciones Unidas. Reclamó al Reino Unido retomar las negociaciones por Malvinas, cuestionó la eficacia de la ONU y anunció que la Argentina buscará convertirse en un polo de desarrollo de inteligencia artificial.
Reclamo por Malvinas
El Presidente definió a Malvinas como “una causa nacional” y sostuvo que el caso demuestra la distancia entre las declaraciones de los organismos internacionales y su capacidad real para hacer cumplir sus resoluciones.
Milei se refirió a la resolución 31/49 de la Asamblea General, aprobada en 1976, que exhorta a la Argentina y al Reino Unido a abstenerse de adoptar modificaciones unilaterales mientras persista la disputa de soberanía. Según planteó, medio siglo después esas modificaciones continúan sin consecuencias para la parte que las impulsa.
También cuestionó el proyecto petrolero Sea Lion, ubicado en la Cuenca Malvina Norte y desarrollado mediante licencias británicas. La Argentina considera esas licencias ilegales e ilegítimas porque se trata de recursos situados en un área cuya soberanía está en disputa.
El mandatario afirmó que el Gobierno argentino presentó notas diplomáticas, recurrió a herramientas jurídicas, sancionó a empresas y proveedores involucrados y envió al Congreso una Ley de Defensa de la Soberanía Nacional.
Pedido de negociación
Aunque criticó a la ONU, Milei sostuvo que la disputa debe resolverse por la vía pacífica y diplomática. Reiteró el llamado al Reino Unido para reanudar las negociaciones sobre la soberanía y propuso intercambiar opiniones sobre la explotación de recursos naturales en el área en conflicto.
Además, rechazó que el principio de libre determinación sea aplicable a los habitantes de las islas. Su argumento fue que se trata de una población implantada por la potencia ocupante en un territorio cuya soberanía permanece en disputa.
En un mensaje dirigido al sector energético internacional, invitó a invertir en Vaca Muerta, pero advirtió que la Argentina no será indiferente ante empresas que exploten recursos bajo lo que definió como una ocupación externa ilegal.
Crítica a la ONU
Milei sostuvo que las Naciones Unidas se transformaron en una organización burocrática e “inútil” porque no consigue que sus propias resoluciones tengan efectos concretos. Su crítica se centró en la falta de respuestas frente a dictaduras, grupos terroristas y conflictos internacionales.
El Presidente describió el funcionamiento del organismo como una combinación de “anarquía y tiranía”: falta de control frente a quienes incumplen las reglas y exceso de regulaciones sobre las democracias liberales. Como ejemplos mencionó:
La Agenda 2030 y la futura Agenda 2045.
Las regulaciones económicas y ambientales.
Las políticas de género.
La inmigración.
El manejo internacional de la pandemia.
Sobre la pandemia, cuestionó las restricciones a la circulación, el trabajo y la educación, y calificó como “genocidio” las políticas sanitarias aplicadas durante ese período. Esa definición constituye una caracterización política del mandatario sobre las decisiones adoptadas durante la emergencia.
También recordó que la Argentina resolvió abandonar la Organización Mundial de la Salud, decisión que vinculó con la actuación del organismo durante la pandemia.
Apuesta por la inteligencia artificial
El tercer eje del discurso fue la inteligencia artificial. Milei sostuvo que las grandes transformaciones tecnológicas históricamente fueron acompañadas por temores sobre la destrucción del empleo, pero que finalmente ampliaron la capacidad productiva y generaron nuevas oportunidades.
Presentó a la IA como una herramienta capaz de multiplicar la productividad y transformar la economía, la medicina, la educación y la administración pública. Para explicar su potencial, la comparó con la división del trabajo y la “fábrica de alfileres” de Adam Smith.
El Presidente rechazó que la prudencia deba convertirse en miedo o que el miedo justifique automáticamente una mayor intervención estatal. Según su planteo, el Estado no debería controlar preventivamente la innovación porque ese poder podría limitar lo que las personas y las empresas pueden crear.
Propuesta para Argentina
Milei anunció que la Argentina buscará posicionarse como un polo internacional de desarrollo de IA con:
- Un marco jurídico específico y competitivo.
- Ausencia de regulación preventiva.
- Responsabilidad limitada para empresas que operen con agentes de IA.
- Beneficios fiscales.
- Aprovechamiento de energía, minerales críticos y talento humano.
El mandatario afirmó que el país cuenta con condiciones estratégicas para competir en la cadena de valor tecnológica. También sostuvo que Occidente debe liderar el desarrollo de la IA para asegurar que se ajuste a valores como la vida, la libertad, la propiedad privada y la dignidad humana.
En el plano geopolítico, ratificó el alineamiento argentino con Estados Unidos e Israel y manifestó coincidencias con la visión de Donald Trump sobre la tecnología.
Mensaje económico y geopolítico
En el cierre, Milei describió a la Argentina como un país con energía, alimentos, minerales críticos, talento humano, acceso al Atlántico Sur y una posición estratégica hacia la Antártida.
Convocó a científicos, emprendedores, inversores y desarrolladores a mirar hacia el país. Afirmó que la Argentina quiere ser “próspera, influyente y poderosa”, no para someter a otras naciones, sino para preservar su libertad y capacidad de decisión.
También defendió la participación en los foros multilaterales, aunque aclaró que el Gobierno no confunde cooperación con subordinación. Su propuesta combina apertura al comercio y la inversión, desarrollo de recursos estratégicos, reconstrucción militar y alineamiento con Occidente.
