El gobernador bonaerense Axel Kicillof llegará a Jujuy este viernes 30 de octubre con una agenda que combina política territorial, acuerdos institucionales y un gesto directo hacia el rivarolismo, el sector peronista que disputa la interna local. La visita tendrá como eje un almuerzo con los principales dirigentes de esa corriente y un acto político en Palpalá.
El punto más político del viaje será el encuentro con el intendente de Palpalá, Rubén Eduardo Rivarola, y los principales referentes del rivarolismo jujeño. Ese espacio disputa la interna peronista con Carolina Moisés, alineada con el gobernador salteño Gustavo Sáenz, quien responde a Sergio Massa pero mantiene una relación de alianza con Javier Milei.
Para Kicillof, el almuerzo busca consolidar un vínculo con un sector con estructura territorial, representación legislativa y capacidad de movilización. Rivarola padre, diputado provincial e histórico dirigente del peronismo, ya había encabezado en agosto una comitiva jujeña que viajó a La Plata para reunirse con el gobernador bonaerense; allí se gestó esta visita.
Acto político en Palpalá
En Palpalá, Kicillof encabezará un acto y se reunirá con intendentes, legisladores, dirigentes políticos y sindicales de la provincia. La elección de Palpalá no es casual: es el principal bastión del rivarolismo y el escenario donde Kicillof busca mostrar presencia territorial en Jujuy.
La jornada funcionará como una foto política orientada a fortalecer el armado de Kicillof en el norte y a posicionar al rivarolismo como un interlocutor relevante dentro del peronismo provincial.
Acuerdos con Sadir
Antes del acto en Palpalá, Kicillof mantendrá una reunión institucional con el gobernador radical Carlos Sadir. Allí firmarán acuerdos de trabajo conjunto en las áreas de Deportes y Trabajo, además de un convenio con el municipio de Palpalá.
El encuentro con Sadir le permite a Kicillof combinar gestión y política en una provincia gobernada por el radicalismo, sin convertir la visita en un enfrentamiento abierto con el Gobierno provincial.
La visita a Jujuy se inscribe en la gira federal de Kicillof, que ya incluyó Chaco y Misiones y continuará por Chubut, Entre Ríos y Santa Fe. El objetivo es construir una alternativa nacional con proyección presidencial hacia 2027.
En Jujuy, el énfasis estará puesto en el rivarolismo: el almuerzo, el acto en Palpalá y la reunión con dirigentes locales buscan dejar claro que Kicillof apuesta por un sector peronista con estructura propia, en un escenario donde Carolina Moisés representa la línea vinculada a Sáenz y Massa.
