La provincia de Santa Fe atraviesa una escalada inusual de tensiones internas dentro de sus fuerzas de seguridad, con manifestaciones de policías en actividad y retirados que exigen mejoras salariales y condiciones laborales y se extienden desde Rosario hasta la capital provincial y otras localidades.
Desde la madrugada de este martes, grupos de efectivos se concentraron frente a la Jefatura de Policía de Rosario, acompañados por familiares, en un reclamo que fue descripto inicialmente como una manifestación legítima por recomposición salarial. Sin embargo, durante el desarrollo de las protestas se registraron enfrentamientos internos entre oficiales, con algunos agentes en servicio reprimiendo a sus propios compañeros vestidos de civil que estaban manifestándose.
Reclamos y puntos de conflicto
Los manifestantes mantienen una serie de exigencias que incluyen:
- Recomposición salarial ante la pérdida de poder adquisitivo.
- Mejores condiciones laborales y de salud.
- Justicia en las políticas internas de carrera y equipamiento.
Estas demandas fueron formalizadas en parte mediante la entrega de un petitorio a las autoridades provinciales durante movilizaciones pacíficas frente a la Casa de Gobierno en Santa Fe capital.
Tensión y respuesta institucional
Ante el incremento de las protestas, el gobierno de la provincia, encabezado por el gobernador Maximiliano Pullaro, denunció un supuesto “abandono de servicio” por parte de algunos efectivos y confirmó que se presentaron denuncias penales contra agentes que participaron de los bloqueos y manifestaciones.
El ministro de Justicia y Seguridad, Pablo Cococcioni, informó que al menos 20 policías fueron pasados a disponibilidad como consecuencia de los hechos, una medida que implica apartarlos de sus funciones y evaluar posibles sanciones. Las autoridades han insistido en que los operativos cotidianos de seguridad no se vieron comprometidos de forma significativa, aunque reconocen que la situación genera un escenario de alta tensión institucional.
Expansión del conflicto
La movilización ya no se limita a Rosario y la capital provincial. En Rafaela, efectivos y allegados protestaron frente a la Unidad Regional V, exigiendo incluso la renuncia del jefe de Policía Luis Maldonado, al que responsabilizan por la gestión de la represión interna.
Mientras tanto, en distintos puntos de Rosario se reportaron quemas de cubiertas y cortes de calle, así como un operativo policial reforzado para intentar garantizar el orden y el tránsito vehicular.
