La sesión en la Cámara de Diputados finalmente dio inicio a la interpelación a Guillermo Francos, luego de una larga espera debido a la ausencia de Luis Caputo y Mariano Cúneo Libarona, quienes enviaron notas excusándose por no asistir.
El clima en el recinto se tensó cuando Francos, visiblemente molesto, expresó: “Llevo muchos años en la actividad pública y privada, nunca he hecho esperar dos horas para una reunión. Es una falta de respeto”. El jefe de Gabinete, que había sido convocado para responder preguntas sobre su gestión, dejó claro su descontento con la demora.
En medio de las discusiones, Francos lanzó una advertencia: “Si me dejan hablar, hablo; si no me dejan hablar, me voy”. Este comentario reflejó la tensión que se había generado por las ausencias de ministros clave y el clima de incertidumbre respecto al formato de la interpelación.
Durante su interpelación, Guillermo Francos dejó en claro la postura del Gobierno respecto al proyecto $LIBRA y al movimiento “Viva la Libertad”. En sus declaraciones, el jefe de Gabinete afirmó: “Las cuestiones a LIBRA no versan sobre acto de Gobierno”, y agregó que “el presidente no mantuvo ni mantiene un vínculo con el proyecto ‘Viva la Libertad’ o la moneda $LIBRA”.
Francos también rechazó cualquier implicación del Ejecutivo en el proyecto, señalando: “No existió coordinación o intervención en el proyecto mencionado. Tampoco se impartieron directivas a funcionarios del Gobierno para difundir el proyecto”. De manera tajante, subrayó que “el Estado no ha tenido injerencia ni beneficio” del mismo.
Finalmente, el jefe de Gabinete concluyó destacando que “muchos de los pormenores del proyecto son ajenos al conocimiento del Poder Ejecutivo”, reiterando que no existe ninguna relación o involucramiento gubernamental con el mencionado proyecto.
Durante la interpelación, se vivió un tenso intercambio entre Guillermo Francos y el diputado Juan Marino de Unión por la Patria. Marino presentó acusaciones y recortes de prensa en los que se mencionaba a Karina Milei, señalando supuestos pagos para acceder a candidaturas o reuniones con el presidente.
En su respuesta, Francos rechazó las acusaciones, afirmando: “Me presenta noticias periodísticas, comentarios de chats que nunca aparecieron, comentarios del ex ingeniero Blumberg. Llévalos a la Justicia, qué le puedo decir yo. Si son verdad, que vaya a la Justicia”
Luego de un cuarto intermedio, al retomar la interpelación a Guillermo Francos, el bloque de Unión por la Patria volvió a centrar sus preguntas en el escándalo relacionado con las criptomonedas, haciendo referencia a las advertencias de un experto en criptomonedas. La insistencia en este tema generó nuevas tensiones en la sesión.
Guillermo Francos respondió brevemente a las acusaciones, sin entrar en detalles profundos sobre el asunto. Su respuesta, que buscó cerrar el tema rápidamente, no evitó que el clima en el recinto se tornara aún más tenso.
La sesión, que ya estaba marcada por las ausencias de ministros y las discrepancias en torno a la metodología de la interpelación, se vio caracterizada por un desorden generalizado. Hubo gritos y protestas de todos los bloques, lo que reflejó la falta de acuerdo y la creciente frustración entre los legisladores. La confusión sobre los tiempos y el ambiente de confrontación impidieron que se llevara a cabo un debate ordenado, haciendo que la jornada fuera especialmente caótica.
Ausentes y presentes
La interpelación a Guillermo Francos en la Cámara de Diputados se desarrolló con la siguiente distribución de tiempo entre los bloques legislativos:
Unión por la Patria: 38 minutos
Encuentro Federal: 20 minutos
Democracia para Siempre: 17 minutos
Coalición Cívica: 9 minutos
Frente de Izquierda: 6 minutos
