El Paso Internacional de Jama continúa cerrado desde hace más de 24 horas, presuntamente por presencia de nieve del lado chileno, pero la versión oficial empieza a ser fuertemente cuestionada por cientos de personas que permanecen varadas e impiden su ingreso a la Argentina.
Quienes se encuentran del lado chileno aseguran que las condiciones climáticas son óptimas, con visibilidad excepcional y sin rastros de nieve en la calzada, lo que contradice el argumento que justificaría el cierre del principal paso fronterizo entre Jujuy y Chile.
Sin nieve, sin explicaciones y sin autoridades
A la incertidumbre por el cierre se suma un dato que agrava la situación: no hay información oficial clara ni presencia visible de autoridades argentinas que expliquen por qué el paso sigue cerrado, cuándo podría habilitarse o quién toma las decisiones.
En ese marco, se desconoce si el titular de Migraciones en Jujuy, Roque Pereyra, se encuentra en el Paso de Jama, si está en la provincia o si siquiera está al tanto de lo que ocurre. Tampoco hubo hasta el momento comunicados oficiales, partes técnicos ni conferencias que respalden con datos concretos la medida adoptada.
La falta de respuestas genera un creciente malestar entre los viajeros, que denuncian abandono institucional y ausencia total del Estado argentino en un punto fronterizo estratégico.
Familias con niños varadas en plena temporada turística
La situación resulta aún más grave si se tiene en cuenta que entre los varados hay familias completas, con niños, que llevan horas —y en algunos casos más de un día— aguardando sin certezas en una zona de alta montaña.
El cierre del Paso de Jama ocurre además en plena temporada turística, cuando miles de jujeños y salteños regresan de sus vacaciones en Iquique y otras ciudades del norte de Chile, lo que incrementa notablemente el flujo vehicular y la cantidad de personas afectadas.
Silencio político y falta de gestión
A la ausencia de respuestas operativas se suma el silencio político. Hasta el momento no se sabe si el referente libertario Manuel Quintar, con influencia directa en el esquema nacional, está informado de la situación o realizó gestiones para destrabar el conflicto y brindar respuestas a los ciudadanos varados.
Los reclamos no apuntan únicamente a la decisión de cerrar el paso, sino a la falta de comunicación, de criterio claro y de responsabilidad política ante una situación que afecta a cientos de personas y expone falencias graves en la gestión fronteriza.
Reclamos urgentes por transparencia y responsabilidad
Los viajeros coinciden en que las medidas preventivas son necesarias cuando existen riesgos reales, pero cuestionan duramente que se mantenga un cierre prolongado sin fundamentos visibles ni explicaciones oficiales, mientras del otro lado del límite internacional aseguran que las condiciones permitirían el tránsito normal.
La situación en el Paso de Jama se transforma así en un nuevo foco de conflicto, marcado por desorganización, opacidad y falta de conducción, mientras crece la presión social para que Migraciones y el Gobierno nacional den explicaciones inmediatas y asuman la responsabilidad de resolver el problema.

