En un nuevo capítulo de la interminable saga judicial de Milagro Sala, la exlíder de la organización Tupac Amaru, condenada a 15 años de prisión por fraude al Estado generó revuelo nacional al violar su prisión domiciliaria en La Plata. El pasado 22 de diciembre de 2025, la tobillera electrónica que monitorea sus movimientos se activó tras detectar que abandonaba sin autorización su domicilio en Villa Elvira, mudándose a una casa en Gonnet sin esperar el visto bueno de la Justicia bonaerense. Este incidente, que coincide con las fiestas de fin de año, pone en jaque el régimen de arresto domiciliario otorgado en 2023 por razones de salud, y ya genera especulaciones sobre una posible revocación del beneficio.
Todo comenzó con un problema habitacional inesperado: El alquiler de la casa en Villa Elvira, donde Sala cumplía su pena desde hace dos años, venció abruptamente y el propietario intimó la devolución inmediata del inmueble, amenazando con un desalojo forzoso. Fuentes cercanas a la defensa revelan que esta «situación de urgencia» impulsó la mudanza hacia una propiedad en Gonnet, a metros del Hospital San Roque, un centro médico clave para sus tratamientos crónicos que no podía recibir en Jujuy. Sin embargo, el traslado se concretó antes de que el Juzgado de Ejecución Penal N°2 de La Plata, a cargo del juez Hernán Navales, diera su aprobación formal. La pulsera electrónica, un dispositivo de alta precisión que delimita un perímetro geográfico estricto alrededor del domicilio autorizado, detectó la salida irregular y disparó una alerta automática al sistema de monitoreo judicial.
Rápidamente, se montó un operativo policial para verificar el paradero de Sala, quien fue ubicada en su nuevo refugio familiar. La defensa, liderada por el abogado Carlos Beraldi, presentó de inmediato un pedido de autorización para convalidar Gonnet como domicilio transitorio, argumentando que la proximidad al hospital era indispensable para controles médicos frecuentes por su cuadro de salud delicado, incluyendo problemas cardíacos y neurológicos. Hasta el 26 de diciembre de 2025, la Justicia no se ha expedido de manera definitiva, aunque fuentes judiciales indican que el magistrado evalúa el caso con lupa, considerando si este incumplimiento configura una violación grave al régimen o si las circunstancias excepcionales la atenúan. La fiscalía jujeña, por su parte, podría pedir el endurecimiento de la pena, recordando que Sala ya acumula múltiples condenas y otros casos de corrupción en Jujuy.
Este episodio no es aislado en la trayectoria de Milagro Sala en Buenos Aires, donde ha alternado entre cárceles y domiciliarias desde su traslado en 2021. La activación de la pulsera electrónica recuerda incidentes previos, como salidas no autorizadas en 2023 que generaron idénticas alertas, y reaviva el debate sobre la eficacia del monitoreo electrónico en condenados de alto perfil. Mientras tanto, Sala pasó las Nochebuena y Navidad en la nueva casa bajo estricta vigilancia, con el dispositivo recalibrado para el nuevo perímetro una vez autorizado provisionalmente. Expertos en derecho penal advierten que, de confirmarse la irregularidad, podría derivar en un retorno a prisión efectiva, escalando la tensión política en un año electoral cargado de repercusiones.
