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A pesar de las tensiones, Fernández asumirá mañana la presidencia del Mercosur

El presidente Alberto Fernández asumirá el martes la Presidencia Pro Témpore del Mercosur hasta junio del 2023 durante la Cumbre del bloque que se llevará a cabo en la ciudad de Montevideo, Uruguay. El cónclave se producirá en medio de las tensiones políticas tras la decisión de Uruguay de negociar su ingreso al Acuerdo Transpacífico, que lideran Nueva Zelanda y Australia, sin consultar con los países socios del Mercosur. Fernández también ocupa la presidencia temporal de la CELAC.

El mandatario argentino llegará el mismo día a la capital uruguaya para reivindicar que el Mercosur no es un ámbito menor para la Argentina, sino su principal instrumento de inserción económica internacional y constituye una verdadera política de Estado.

Fuentes de la Cancillería argentina precisaron que el ministro de Relaciones Exteriores, Santiago Cafiero, y la secretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Cecilia Todesca, viajarán previamente a la capital uruguaya para participar el próximo lunes de la reunión de cancilleres.

Según precisaron desde Cancillería argentina, el presidente Alberto Fernández buscará durante la presidencia del bloque «potenciar las cadenas de suministros regionales en industria, en alimentos y energía».

La cumbre de Montevideo, que comenzará el lunes con el encuentro de cancilleres, es, en los hechos, la última de la era del ultraderechista Jair Bolsonaro -quien probablemente no asista al encuentro- y la antesala de un nuevo Mercosur que contará con Lula da Silva a partir de enero del 2023 en la presidencia de Brasil, desde donde acompañará el relanzamiento interno del bloque que pretende la Argentina y que, en la misma línea que propone la Casa Rosada, buscará relaciones comerciales «inteligentes» con terceros.

Tensiones en el bloque

La tensión política atravesará meses de turbulencia, partiendo de que el mandatario argentino apuesta a profundizar los mecanismos comerciales del bloque regional, mientras que su par uruguayo abrió la grieta interna al intentar una vez más cerrar un tratado de Libre Comercio al margen del Mercosur.

El Gobierno uruguayo anunció esta semana su intención de sumarse al Acuerdo Transpacífico (que integran países como Perú, Nueva Zelanda y Australia), un gesto que valió una queja formal de sus tres socios comerciales, Argentina, Brasil y Paraguay, quienes lo calificaron de «unilateral» y contradictorio con los estatutos que rigen las relaciones dentro del bloque regional.

Por este motivo, las representaciones diplomáticas de Argentina, Brasil y Paraguay emitieron el pasado 30 de noviembre un comunicado conjunto rechazando las negociaciones realizadas por la cancillería uruguaya.

De esta manera, el Mercosur ingresó en una nueva crisis institucional producto de la decisión política de Lacalle Pou, quien en otra oportunidad había anunciado negociaciones con China para cerrar un pacto bilateral excluyendo a sus socios del bloque regional.

A días del inicio de una nueva cumbre de presidentes del bloque regional, se reservaron la posibilidad de «adoptar las medidas para defender sus intereses en los ámbitos jurídico y comercial».

La posición argentina sobre el Mercosur

«Para la Argentina el Mercosur es el principal instrumento de inserción económica internacional y constituye una verdadera política de Estado», motivo por el cual consideraron que se trata de «la plataforma de proyección internacional por excelencia» para el país, revelaron fuentes diplomáticas. En ese marco, consideraron que el bloque regional es «el proceso de integración más exitoso en América Latina en toda su historia», motivo por el que debe «consolidar su futuro sobre la base de una sinergia entre los temas internos y la agenda externa».

«Las decisiones del bloque deben ser tomadas por consenso de los países miembros. Como un bloque sólido tenemos mayor capacidad de negociación colectiva con el resto del mundo», subrayaron fuentes del Palacio San Martín. En esa línea, afirmaron que «la clave es conseguir aperturas de mercados relevantes sin asumir obligaciones imposibles de cumplir, a través de una visión comercial integrada y una capacidad de coordinación para atender a cada uno de nuestros intereses nacionales».

En materia de intercambio económico, las fuentes consultadas precisaron que «el comercio intra Mercosur en 2021 fue de 41.000 millones de dólares, evidenciando un aumento de 42% con relación al año 2020 y de 24% respecto a 2019». «Se trata del valor más alto desde 2014 y está explicado, fundamentalmente, por el intercambio de bienes de alto valor agregado», puntualizaron a NA.

Respecto del intercambio comercial del bloque regional con el resto del mundo, detallaron que se alcanzó «un nivel récord de 598.000 millones durante el año 2021». «El bloque sigue siendo la apuesta más importante de los gobiernos democráticos de la región desde hace más de tres décadas, atravesando una guerra en Europa y una pandemia. Como proceso de integración, tiene carácter dinámico y precisa adecuarse a las nuevas realidades y contextos globales», analizaron.

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