En julio de 2025, la inflación en Argentina fue del 1,9 %, acumulando un aumento del 36,6 % en los últimos doce meses. Aunque este número muestra una desaceleración en comparación con meses anteriores, la presión sobre los precios sigue siendo significativa y afecta el poder adquisitivo de los argentinos.
Los sectores que más aumentaron durante julio fueron los servicios y algunos alimentos. Por ejemplo, los precios en restaurantes y hoteles subieron un 5,3 %, los servicios financieros un 3,8 %, mientras que el transporte y las actividades de recreación y cultura registraron incrementos cercanos al 3,6%. Dentro de los alimentos, destacaron las verduras, tubérculos y legumbres con un aumento del 6,9 %, las carnes con un 1,2 % y el pan y cereales con un 1,6 %. En el rubro vivienda, los costos relacionados con alquileres y mantenimiento de inmuebles crecieron un 2,3 %.
Por el contrario, los productos de menor aumento o con bajas en sus precios incluyen prendas de vestir, que contribuyeron a contener la inflación en bienes. Algunos alimentos como los lácteos crecieron en menor medida (1,5%), y las frutas incluso reflejaron una caída del 0,2 %.
En términos generales, los bienes subieron en promedio un 1,2 %, mientras que los servicios registraron un aumento mayor, del 3,3 %, influenciados por incrementos en precios regulados, productos estacionales y aquellos vinculados al turismo, especialmente en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde la inflación mensual fue del 2,5 %.
Estos datos evidencian que, a pesar de la moderación en la inflación núcleo, persisten presiones significativas en sectores clave, lo que dificulta la estabilización de los precios en el país.
