La justicia argentina decidió limitar a un máximo de tres personas las visitas permitidas a la ex presidenta Cristina Kirchner durante su prisión domiciliaria. Esta resolución, tomada por el tribunal encargado del caso, busca garantizar protocolos de seguridad y control en el régimen de visitas y evitar aglomeraciones en el domicilio donde cumple su detención.
La medida implica un cambio en relación con autorizaciones anteriores, que no establecían un límite claro en la cantidad de visitantes, afectando tanto a familiares como a allegados políticos. El fallo respeta los derechos de la detenida pero establece un control más estricto, lo que ha generado reacciones en distintos sectores políticos y judiciales que debaten sobre la proporcionalidad de esta restricción y su impacto en el contexto legal y político de la exmandataria.
El equipo legal de Cristina Kirchner anunció que acatará la disposición pero evalúa la posibilidad de presentar recursos para flexibilizar la medida si fuera necesario. Esta decisión se inscribe dentro del marco de las investigaciones por presunta corrupción durante sus mandatos y refleja la tensión entre las garantías procesales y las medidas de seguridad que la justicia considera pertinentes en el caso
