Este 16 de enero se cumplen diez años de la detención de Milagro Sala, quien fue condenada en distintas causas judiciales, entre ellas la conocida como “Pibes Villeros”, una de las investigaciones centrales por las que permanece privada de su libertad.
En el marco de esa causa, la Justicia determinó que Sala fue responsable de integrar y liderar una asociación ilícita montada para el desvío de fondos públicos destinados a la construcción de viviendas sociales, además de los delitos de fraude a la administración pública y extorsión. El expediente acreditó un esquema sistemático de manejo irregular de recursos, con presiones sobre cooperativistas y beneficiarios de planes habitacionales.
La condena dictada en la causa Pibes Villeros llegó a la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que ratificó la sentencia, dejando firme la responsabilidad penal de Sala y cerrando las instancias judiciales ordinarias.
A lo largo de su procesamiento y posteriormente ya condenada, Milagro Sala sostuvo una conducta reiterada frente a cada avance judicial en su contra: denunciar problemas de salud y solicitar internaciones médicas. Esta modalidad fue utilizada en reiteradas oportunidades en Jujuy, tanto durante las etapas de investigación como durante el cumplimiento de la pena.
Uno de los episodios más notorios se produjo cuando logró ser internada en la clínica privada Los Lapachos, situación que derivó en la visita del entonces presidente Alberto Fernández, mientras Sala permanecía bajo atención médica.
Antes de su detención en 2016, cuando debía presentarse ante la Justicia, Sala presentaba certificados médicos apócrifos, una práctica que, según consta en actuaciones judiciales, formaba parte de maniobras habituales para evitar comparecer ante los jueces.
En la actualidad, Sala se encuentra nuevamente internada, en coincidencia con instancias de control judicial. Desde el ámbito judicial jujeño se advierte que esta situación se da cuando el fiscal, profesionales intervinientes y el juez deben observar su internación y verificar el cumplimiento de las condiciones de la prisión domiciliaria, beneficio que le fue otorgado con pautas específicas.
Con más de dos tercios de la condena cumplidos, Milagro Sala intentará ahora solicitar la libertad condicional, un planteo que deberá ser evaluado por la Justicia y que vuelve a colocar su situación judicial en el centro de la escena, a una década de su detención.
