Una investigación de más de dos años liderada por la Gendarmería Nacional culminó con la detención de seis personas acusadas de integrar una red criminal dedicada al desvío, acopio y distribución ilegal de fentanilo. Los operativos se realizaron simultáneamente en la provincia de Jujuy, Misiones y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, siendo Jujuy uno de los focos principales de esta causa.
Los allanamientos permitieron secuestrar dinero, dispositivos electrónicos, documentación y numerosas dosis del opioide, lo que evidencia la magnitud de la organización y su capacidad para operar en distintas regiones del país. Esta red estaba vinculada al tráfico ilegal de fentanilo, un potente opioide cuya circulación fuera de control representa un grave riesgo para la salud pública.
Luego de dos años y tres meses de pesquisas, en el marco del hallazgo de 500 ampollas de fentanilo que eran enviadas bajo encomiendas, los funcionarios lograron identificar 14 inmuebles (ubicados en Misiones, Jujuy y CABA) donde se fabricaba, acopiaba y distribuía la sustancia.
Este operativo se enmarca en un contexto nacional donde el fentanilo adulterado ha generado una crisis sanitaria. En Argentina se confirmaron al menos 69 casos de personas afectadas y 33 muertes vinculadas al uso de fentanilo contaminado con bacterias altamente resistentes, lo que ha llevado a investigaciones judiciales y sanitarias de gran envergadura. Los lotes contaminados provenían de laboratorios como HLB Pharma y Laboratorios Ramallo, y se distribuyeron a través de droguerías que también fueron allanadas recientemente.
Las autoridades continúan trabajando para esclarecer responsabilidades y evitar que nuevos lotes contaminados lleguen al sistema de salud. En paralelo, las fuerzas de seguridad intensifican los operativos contra redes de narcotráfico que trafican fentanilo ilegalmente, como la desarticulada en Jujuy, para frenar la circulación de esta sustancia que pone en riesgo la vida de miles de personas.
En definitiva, estos procedimientos reflejan un esfuerzo conjunto entre organismos judiciales, sanitarios y de seguridad para combatir tanto el narcotráfico como la crisis sanitaria derivada del fentanilo adulterado, priorizando la protección de la salud pública y la justicia en todo el territorio nacional.
