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Nuevas facciones del poder: Sadir ganó y perdió batallas frente al “Gerardismo”, el “nievismo” se empodera

Concluyó el ciclo encabezado por Gerardo Morales al frente del Ejecutivo Provincial, marcado por el inicio de la conducción de Carlos Sadir, con algunos nombres que se repiten y estructuras que esperan ser confirmadas. Las peleas internas entre las facciones que hoy surcan los suelos del Comité Provincia, pugnaron hasta ayer a última hora por imponer sus nombres en el nuevo gabinete.

Las peleas que dio Sadir fueron fundamentalmente tres: Hacienda, donde terminó designando a un hombre de su absoluta confianza, Eduardo Cardozo, quien ganó la pulseada que mantenía con Fortunato Daher quien seguiría en la Secretaría de Egresos Públicos.

La segunda pulseada que mantenía el ahora gobernador de la provincia era por el Ministerio de Desarrollo Humano que era comandado por Alejandra Martínez. Martínez no era tenida en cuenta por Sadir ya que según los allegados al primer mandatario, la exministra habría tenido un manejo de las designaciones y la enorme caja que importa Desarrollo Humano de una inadecuada administración a los tiempos de ajustes y austeridad que se vienen. Eligió a Marta Russo Arriola por su probada honestidad y conocimiento del área.

El tercer escollo que quería superar Sadir, no pudo ser. Se trata del Ministerio de Planificación y Modernización. La cartera que fuera creada por Morales para “contener” a Isolda Calsina, no habría sido eficiente ni eficaz en la implementación de sistemas modernos que hicieran del macrocefálico y lento andar del Estado un sistema dinámico y de resolución de problemas.

Sadir quería que dicha estructura desapareciera del organigrama. Sin embargo habría sufrido “presiones” ó imposiciones de parte del gerardismo que habría argumentado los mismos justificativos que cuando mantenía a Calsina en Educación: “Es la pata macrista del gobierno”, era en aquellos tiempos la excusa, hoy la exponen como “la pata de Patricia Bullrich en el gobierno”, además “tiene un partido que es parte del Frente Cambia Jujuy”

 

A regañadientes Sadir habría aceptado la “propuesta” de continuidad y “contención” de Calsina en una estructura con rango ministerial, según dicen en los pasillos de la Casa de Gobierno, hasta que “Isolda consiga un carguito nacional”

El resto de los ministros obtuvieron la ratificación en sus cargos por la confianza que tiene Sadir en ellos, ya que conoce las debilidades y virtudes de cada uno por haber compartido el gabinete durante los últimos años con la mayoría.

Los casos relevantes, que ingresan dentro del esquema más político del organigrama, son Freddy Morales, quien ahora ocupa el renovado cargo de Jefe de Gabinete, como hombre de total confianza de Gerardo Morales. Freddy es la garantía de continuidad de su hermano en las esferas del poder.

El otro caso es el de Normando Álvarez García al frente del Ministerio de Gobierno, Justicia y Derechos Humano. “Chiqui” es hombre del nievismo (no en alusión a Alejandro Nieva, sino al barrio Ciudad de Nieva) desde donde históricamente tomó auge el radicalismo cuando el Movimiento Popular Jujeño hegemonizaba al sector opositor al peronismo en Jujuy.

Chiqui es de total confianza de Sadir, amigo del gobernador actual, libre pensador (a diferencia de las huestes moralistas) y sin ambiciones personales en términos políticos. Un hombre de consulta permanente desde la oficina del actual gobernador y el hombre del Nievismo en el poder.

Las dos facciones más importantes que hoy encarnan el poder en el Ejecutivo son el Gerardismo y el Nievismo. Por un lado aquellos que crecieron bajo el poder y la sombra de Gerardo Morales, por otro aquellos que pertenecían a la vieja guardia que fundara el padre de Alejandro Nieva y del que forman parte Chiqui Álvarez García, Alejandro Nieva, el grupo que acompañó históricamente a Miguel Giubergia y una gran cantidad de nombres que hoy forman parte de las segundas líneas del gobierno entrante y saliente.

Ambos sectores influyen en las decisiones del actual gobernador. Por ahora Sadir repartió el poder, ahora deberá demostrar que está en condiciones de gestionar las ambiciones de todos en el marco de una provincia que tendrá como premisa culminar las obras que deja sin terminar Gerardo Morales, pero sobre todo mostrar austeridad, honestidad y ajuste en la política, que fue precisamente el mensaje de las urnas con el apabullante triunfo de Javier Milei en las elecciones nacionales.

Esa austeridad implicaría suprimir secretarías, direcciones, ministerios malgastadores, camionetas, choferes y privilegios tales como custodias desproporcionadas y el uso indiscriminado del avión de la provincia. Sadir ya tiene la banda y el bastón, será tiempo de ejercer.

Rosario Agostini

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