El Gobierno nacional confirmó que descontará el pago del día de trabajo a los empleados estatales que se adhieran al paro general convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT) en rechazo al proyecto de reforma laboral que se debate en la Cámara de Diputados. La medida fue anunciada por fuentes oficiales de la Casa Rosada en medio de la tensión entre el Ejecutivo y los sectores sindicales.
Desde el Gobierno aseguraron que “el derecho a huelga está garantizado, pero también el derecho del empleador a no pagar a quien no venga a trabajar”, señalando que la política se implementará como en paros anteriores convocados por la central obrera. El monto estimado del descuento puede alcanzar alrededor de 50.000 pesos, según lo consignado por fuentes gremiales y dependerá de la categoría del trabajador.
La huelga de 24 horas fue ratificada por la CGT y otros sindicatos para el día en que se trata el proyecto de reforma laboral en el recinto de Diputados, previsto inicialmente para este jueves 19 de febrero. A diferencia de paros previos, esta vez están confirmadas adhesiones de los gremios del transporte, lo que dejará colectivos, trenes, subtes y taxis sin funcionar durante la jornada.
Dentro del sindicalismo estatal, algunas organizaciones como la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) adhieren al paro sin movilización, mientras que la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) convocó también a una movilización frente al Congreso para ese día.
La decisión oficial refleja un endurecimiento del Gobierno frente a las protestas sindicales en el marco de la discusión de la reforma laboral, que busca introducir modificaciones en el régimen laboral y ha generado un marcado rechazo de los principales gremios del país.
