En medio de una fuerte tensión con la Casa Rosada, un grupo de gobernadores opositores decidió lanzar un frente electoral para las próximas elecciones legislativas nacionales, previstas para el 26 de octubre de 2025. La movida responde a una coyuntura marcada por crecientes diferencias con el presidente Javier Milei, especialmente respecto al reparto de fondos coparticipables y la distribución provincial de recursos clave como el impuesto a los combustibles y los Adelantos del Tesoro Nacional (ATN).
Entre los impulsores se encuentra el gobernador de Jujuy, Carlos Sadir, Martín Llaryora (Córdoba), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Ignacio Torres (Chubut), Claudio Vidal (Santa Cruz) entre otros. Cada uno de ellos realizó el anuncio en sus redes sociales:
“UN GRITO FEDERAL”
Hay un grito federal que necesita voces en el Congreso. Como gobernadores, tenemos la enorme responsabilidad de defender los intereses de nuestras provincias y, al mismo tiempo, contribuir a la gobernabilidad de la Argentina.
Todos, el gobierno nacional y… pic.twitter.com/OQLk6dtavA
— Carlos Sadir (@carlossadirjuy) July 30, 2025
El objetivo del espacio es construir una «marca federal» competitiva que sirva como alternativa tanto a La Libertad Avanza de Milei como al peronismo de Fuerza Patria liderado por Axel Kicillof.
La constitución del frente surge en un contexto de elevada confrontación institucional. Milei prevé el veto a las iniciativas promovidas por las provincias y anunció reducciones de retenciones que benefician a ciertas regiones como parte de su estrategia electoral. En paralelo, las provincias reclaman mayor respeto al federalismo fiscal y a los recursos coparticipables, mostrando una inusual unidad frente al poder central.
Sin embargo, persisten dudas respecto a la viabilidad del frente más allá de las metas coyunturales. Algunos mandatarios, como Rogelio Frigerio (Entre Ríos) o Alfredo Cornejo, prefieren mantener puentes con el Gobierno nacional e incluso evalúan acuerdos electorales locales con La Libertad Avanza, priorizando el pragmatismo y la preservación de bancas nacionales claves para su futuro político.
Implicancias políticas
- Federalismo y descentralización: El frente busca posicionarse como un “grito federal” que defienda los intereses provinciales y desafíe la centralización del poder nacional. Su agenda incluye la descentralización de fondos y una mayor equidad en la distribución de recursos tributarios.
- Fragmentación y realineamiento: El espacio opositor podría provocar una reconfiguración de la oferta electoral, con alianzas cruzadas y el surgimiento de una tercera vía que desdibuje el tradicional clivaje entre peronismo y antiperonismo.
- Riesgos y desafíos: La experiencia argentina muestra que los oficialismos provinciales cuentan con ventajas estructurales significativas, lo que hace difícil la alternancia y la sostenibilidad de frentes opositores amplios. Además, la heterogeneidad de los gobernadores podría limitar la cohesión interna y la capacidad de proyectarse como opción nacional duradera.
- Impacto en la gobernabilidad nacional: Un avance opositor en las legislativas dificultaría la aprobación de leyes clave para el Gobierno nacional e incrementaría la presión para negociar, forzando en la práctica un mayor equilibrio y federalismo en la gestión del Estado.
